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Reencuentro

El timbre suena de manera insistente, era domingo y yo tenia la mejor predisposición para no hacer nada, salgo a ver quien era, y lo veo ahí a un entrañable amigo de barrio era “DYC” el volvió de España no lo veía en mas de 7 años, nos saludamos, efusivamente, me doy cuenta que estaba borracho, lo primero que me dice es “ajajá que bueno es estar aquí, y no debajo de esa mesa de plástico” en las siguientes dos horas nos la pasamos contando chismes detalles sin importancias no dignas de ser escritas ni reproducidas, pero la conversación dio un giro interesante, sentimental y viceral mi interés creció , el me dijo que el motivo del porque volvió, era el de “una falda” luego repitió “por una falda es que estoy en Bolivia” luego paro abruptamente y dijo:

–locazo vamos a tomar a mi casa-

le digo que si, sentía que iba a ser mas que un acto de caridad que social porque lo mejor era llevarlo a su casa.

Caminamos saludamos a varios amigos del barrio todos ellos lo saludaron con la efusividad que amerita no ver a alguien por 7 años, pero nadie quería involucrarse en acompañarlo o compartir nada con “DYC”, llegamos a su casa.

pasa loco cuidado con esos fieros, sentate ahí —

luego apareció con una botella de Ron casi llena, saca unos vasos y hielo, empezamos a tomar. Íbamos por el 4to vaso, cuando el se levanta y dice:

locazo ya llegaron, son mis amigas

yo totalmente desconcertado porque no veía nadie, y donde están pregunto, el responde:

–llegaron volando están en el techo, mira como están bajando .. están flotando hacia nosotros–

riendo le dije: “Cojudo me estas asustando”, el se levanto y se mostró molesto, trajo hielo y dos vasos mas y me ordeno que me acercara,

–“ella son María luisa, y María Jimena, siempre vienen..“–

se acerco a mi oído y me dijo “vienen volando” , tienen como primer nombre María, luego dio 4 cuatros besos al aire, dos por cada mujer. Me las presento he hice lo mismo.

El empezó a hablar de forma extraña, se puso a bailar en su silla, reía saltaba conversaba con las “Marías”, de momentos parecía que hablaba algún dialecto que parecía una mezcla de español con portugués pero luego solo se lamentaba de como al vida lo trato, de su grave lección en la columna.

–vos locazo te acordás de la vez que encontramos una gallina negra muerta, y le amarramos una bolsa de sal y se la tiramos a la señora chichita, y la señora afligida le decía a todos los que iban a su venta que alguien quería hacerle un mal.. ella juraba que eso era brujería, llamamos a “niño” para que se haga pasar por brujo blanco, le saco 300bs para hacerle una limpia, me acuerdo como el payaso de “Niño” apareció con 4 cigarros prendidos unos inciensos, y se puso a rezar, y a fumar mientras ahumaban la casa,… puff que tiempos aquellos, no?–

Reímos un rato, y le pregunte en que quedo el tema ese, pero el corto la conversación.

–Porque no hablas con mis amigas? Ellas vinieron porque querían charlar con nosotros–

sonreí y dije que no tenia mucho que decir porque no las conocía,he hice todo tipos de evasivas para no opinar del tema

–si es cierto no hay mucho que decir, peor si vos no tenes la conexión que yo tengo con ellas–

— estoy medio sordo, por eso no escucho lo que ellas me dicen.–

–ellas piensan, que vos no crees que ellas están aquí, pero yo les digo que es cuestión de tiempo–

Me levante, pedí permiso, y fui al baño me lave la cara, orine, me lave las manos, volví a lavar mi cara y no sabia que hacer, como charlar, o seguir haciendo lo que estaba haciendo, escuchar y quedarme callao? salí y el no estaba, empecé a buscarlo, fui a, su cuarto, a la cocina, luego a la sala de estar y ahí estaba, con un montón de fotos, albunes apilados  y con uno abrierto,describiendo sus fotos, la mayoría de estas eran de su infancia y adolescencia, reía y las miraba,

seguía hablando, estaba por irme y me encuentro con uno de sus hermanos, me pregunta por “DYC” le digo que esta en su sala con las “Marías”, pensé que lo tomaría con humor, pero se puso serio, movió la cabeza y dijo:

–otra vez con eso?, la ultima vez que vio a las “Marías” nos asusto a todos —

Yo le seguí la corriente con todo este tema de las “Marías”-

hiciste bien, porque cuando no lo toman enserio se pone histérico y a veces violento.

Quería irme, pero el morbo de ver esas fotos hizo que me quede, fui a su sala, el estaba en el piso con las manos en la cara, me miro.

–todo es culpa de mi hermano, ellas no lo soportan, creen que es una mala influencia para esta casa, me entere que el estaba por entrar a la casa, por que ellas empezaron a levitar se despidieron, y antes de irse, me preguntaron por vos.–

El tenia en sus manos los albunes con fotos, se quedo mirando una durante 10 minutos parecía concentrado, el estaba ahí con sus hermanos todos uniformados, su hermano mayor con ropa de vestir todo de negro , el que le seguía con una camisa azul marino con rayas y corbata, el con una camisa amarilla, era una foto de hace 10 años, me dijo:

–Sabes, esa foto fue en cuando mi madre se caso con mi padrastro, siiii todos teníamos que estar impecables, ese día fue la primera vez que sentí que no pertenezco a esta familia, todos fijen que todo esta bien , pero es una mierda todos tenemos que intentar caer bien con nuestros hermanastros sobre todo con la gorda esa.–

Fuimos a comer. Entramos a su casa apartamos las fotos y albunes del sofá y el se quedo dormido.

Simplemente Yara

Estaba en una discoteca con algunos compañeros de trabajo, luego de muchos intentos fallidos para conocer a alguien, 2 botellas de algún ron, ya un poco borracho, era una noche común y sin sobresaltos.

Las 3:30 AM, con el pensamiento en blanco, un porro en el bolsillo, una botella por la mitad de ron y  la resignación de dar por terminada la noche.

Saco mi encendedor  y  prendo el porro mientras camino por unos callejones llenos de basura, se escuchaban los ladridos de los perros, alguno que otro taxi que pasaba  por esas calles. El humo de la mariguana hacia mas llevadero pasar por allí.

Pasaba de callejón en callejón de pronto  veo  un  putero con su llamativa luz azul, el numero grande y los taxis esperando clientes, apago el porro y me presto a entrar.

Se escuchaban risas, cumbia villera y el sonido del timbre que anunciaba mi entrada, las cortinas se abrían a modo  de espiar quien era el nuevo cliente.

Entro,  el panorama es muy común  dos chicas con dos viejos, un grupo de amigos entre 22 a 25 años, ninguno de ellos me mira a la cara, luego aparece un desfile de mujeres, veo sus caras, sus cuerpos, todas parecían cansadas, pero la ultima sale casi tropezándose y riendo, se para y nos miramos,  le sonrío y sin pensarlo dos veces la elijo.

Había chicas con mejor cuerpo, pero ella me convenció. Se sienta a mi lado, ella se presenta se llama “yara”, me dice que  vayamos a la sala de a lado, yo acepto. No había nadie solo una rockola, le digo:

– Primera vez que escucho ese nombre, sabes, me parece un tanto raro , –

–        si?, yo también creo que  es raro. –

–        Seguro tus padres no pensaron bien al ponerte ese nombre. –

–        mis padres no saben nada de esto. Y el nombre me lo puse yo. —

–        OH  mucho mejor, para que te vas a quedar con un nombre que no te gusta, ¿no?–

–        No podía soportar el Mio. –

–        ¿Tan feo era tu nombre? –

–        Que te parece Dolores ? –

–        Si es demasiado feo, hagamos de cuenta que nunca me dijiste tu verdadero nombre, ¿te parece? –

–        Sabía que te ibas a burlar…  –

–        ¿y donde viven tus padres? –

–        Ellos viven en Sucre, mi padre es un alcohólico  y a mi madre no la conozco,  decidí venirme a Santa Cruz, a probar suerte… no tenia opcion, si me quedaba seria niñera de mis hermanos. Y  aquí me vez. –

La conversación continua, durante dos canciones, pedí al mesero dos cervezas más. el las trajo y le dio sus dos manillas  que equivalían a un porcentaje de aquellas cervezas, ya habíamos roto el hielo había un poco  mas de  intimidad lo que hizo que me sienta mas cómodo, la conversación era muy fluida por un momento pensé  que estaba enamorado de ella, empecé a enmascarar aquellas transacciones y convertirla a ella en alguien real, tuve la tentación de decirle que yo podía sacarla de ahí, que su vida seria mas sencilla, que yo podía darle aquella vida que ella vino a buscar.. Decirle que no me importaba si ella no me quería, que solo me importaba darle sentido a mi vida con una mujer como ella. Aunque  me negaba a creer que todo era parte de su trabajo y yo era un cliente enamoradizo mas, al  que le gustaba,  charlar,   yo sabia que todas esas historias que ella me contaba eran ficticias pero que al ser repetidas quien sabe cuantas veces a todos sus clientes,  le salían con una naturaleza, que me hacían  dudar de mi intuición. Yo no sabia como mentir, no sabia si las mentiras que me inventaría serian tan creíbles como las suyas, o que simplemente  mi vida no era tan jodida como la de ella y que mis problemas eran insignificantes a comparación con los de ella.

— sabes…  este lugar es solo una solucion temporal, porque trabajare aqui hasta que logre ahorrar algunos pesos para poder pagar toda mi carrera. Quiero ser auditora.– es una buena carrera respondí.

La música empezó, era una de esas cumbias antiguas, ella se levanto y me tomo de la mano y empezamos a bailar ella me abrazo y me dijo – estas en buena forma– vos igual le conteste  y con una sonrisa picaresca me respondió – es que este trabajito me mantiene axial –

Imagine que estaba desnuda sabia que su cuerpo era menos que hermoso, ella era conciente de ello, le dije casi sin pensarlo que era una mujer muy hermosa para trabajar de este oficio. Agarre su mano y la lleve a la primera habitación vacía y ella con muy buena voluntad se aferro  a mi torso, abrió la puerta,  nos sentamos al borde de la cama y ella me dijo: – ¿no te importaba si prendo un cigarro? –   yo respondí sacando mi porro: siempre y cuando no te moleste que yo prenda el Mio, ella se sorprendió y me pregunto

– ¿que es?–

Hierba, Respondí.

– ¿me invitas? siempre quise probar –

parecía irreal  lo que estaba pasando, ambos pitando,  el cuarto lleno de humo de marihuana, la música que se filtraba, y nosotros, nos reíamos a carcajadas mientras teníamos sexo, con los sentidos acelerados  el sexo paso a otro nivel. El tipo que controlaba la hora ya había venido varias veces a tocarnos la puerta por que el tiempo se había terminado, ella le gritaba: “ faltaba aun! yo estoy controlando!”

Nos encontramos en un sueño profundo, yo desperté y sentía su cabeza en mi pecho. El tipo tocaba la puerta con fuerza y persistentemente, pero aunque el cuarto se cayera, a nosotros no nos importaba.

Yara, yara, la muevo ella murmurando me responde, le digo que ya quería irme. Ella se levanta yo aprovecho para bañarme, ella desde el cuarto me dice:

–        ¿y te vas así por así?–

–        ¿y como querías que me vaya? –

–        no se.. despedite –

–        me acerco y por primera vez en toda la noche me besa, y me pregunta mi nombre.

Le respondí si en verdad a ella le interesaba saber mi nombre, ella mirándome a los ojos me responde que  “si”.

–                   me llamo Alberto –

–                   es tu nombre real ? –

–                   si, no necesito ponerme otro –

–                    te volvere a ver ? –

–                   si así vos lo quieres, si. –

Intercambiamos teléfonos, me dijo que la llame.

La Brasilia

Estaba en la mecánica que quedaba cerca de mi casa, esperando que cambien de aceite al Jeep de mi viejo, me siento, se  acerca el “cuidante” de la mecánica se llama Juan, un señor mayor , moreno, lo conocía porque era amigo del “sereno” de mi calle, era una persona un tanto retraída, su voz parecía un murmullo, el jamas iba en contra de nadie, siempre  daba la razón a los demás,  se  acerca y se sienta en frente mio, me ofrece un cigarro, le contesto que no fumo, me ofrece hojas de coca, acepto, también me invita “vico”, me pregunta si ese era mi Jeep, le digo: “ no, es de mi padre” con una sonrisa me dice:

“ese es mi autito“ y apunta hacia un montón de chatarra, era una brasilia modelo 1976, Se ríe me dice:

en realidad es mi auti-casa, no tiene motor, ni ruedas, ni nada, pero ahí duermo, ahí tengo toda mi ropa y cuando estoy un tanto tomadito, me imagino que tiene las ruedas que le faltan y agarro el volante piso el acelerador e imito el sonido del motor y realmente pareciera que anda… un domingo nos emborrachamos con la “imilla” de la Justina, entre copas y copas le digo que la llevare a pasear, fue la primera vez que le dije que venga conmigo a la brasilia, ella interesada por mi auto ya vieras  como le brillaron los ojos cuando le dije que tenia en que llevarla a pasear, nos subimos a la brasilia y empece.. apreté el embrague a cambie a primera y arranque, ella me miro, al principio se reía, luego empece a creer que sí estábamos andando, luego vi que la “imilla” abría la puerta y se caía a casi 40 km por horas, frene el “bolido” y ella me dijo: “estas loco esto ni siquiera tiene llantas”, en toda mi borrachera pensé que la caída a tal velocidad y que estaba raspada. la “imilla” se fue corriendo yo le gritaba: “vení es una broma” pero no hizo caso, un buen tiempo dejo de hablarme.

Nos reímos, el se levanta Feliz me dice que espere, se va directo hacia su brasilia, saca una bolsa con una botella de 2 litros que tenia un liquido naranja, se me acerca y me dice: –esto es Alcohol con “Fanta”– de la bolsa saca dos vasos de vidrio y los sirve llenos. Salud! . A ese punto era imposible no aceptar.

Luego  Juan prosigue con su relato : – el otro domingo la encuentro a la Justina saliendo a “dominguear” voy directo hacia ella y le digo: “Espera, que lo del anterior domingo era una simple broma, no te enojes”, la muy pendeja quería hacerse la difícil, le dije: “vamos a la mecánica te invito un traguito que hice especialmente para que me perdones”,tardé mas o menos 1 hora en convencerla, luego bebimos ella y yo ,ya entrados en copas,  no pudimos aguantar  el  no  darnos unos cuantos besitos, me la llevo a la brasilia, ella se va al baño, mientras tanto me puse a discutir con la brasilia, pareciera que tiene vida, le dije que sacaría mis cosas de ella y le grito: que saldría de su vida para siempre, Justina me vio hablar con la brasilia, asustada otra vez se fue corriendo…

Ayer estuvimos charlando, dice que soy un viejo inmaduro y que estoy mal de la cabeza, yo siempre le respondo que ella es la cholita mas linda que he visto, pero siempre lo toma como si fuese una broma , mirá ya la he llevado como 3 veces a la brasilia pero pareciera que la brasilia esta celosa

El mecánico irrumpe en el relato para decirme que ya termino su trabajo con el Jeep, miro a Juan y le digo: “dejo esto y vuelvo

El asiente con la cabeza y se despide mientras yo enciendo el motor y me voy del lugar.

Vuelvo aproximadamente una hora mas tarde, lo primero que encuentro es el alcohol con “Fanta”, casi terminado, busco a Juan, lo encuentro en la brasilia, moviendo el volante, haciendo los cambios y usando su brazo para avisar que gira hacia la izquierda, me acerco y en ese momento empiezo a sentir todo el misticismo y el valor, que tenia ese montón de fierros, y el me dice: “Llegaste muy tarde, yo, ya estoy por empezar mi viaje”, el se despide, pone a primera, y acelera.